- XXVII - Resuelve la cuestión de cual sea pesar mas molesto en encontradas correspondencias, amar o aborrecer
Que no me quiera Fabio, al verse amado,
es dolor, sin igual, en mi sentido,
más, que me quiera Silvio aborrecido
es menos mal, más no menor enfado.
Que sufrimiento no estará cansado,
si siempre le resuenan al oído,
tras la vana arrogancia de un querido,
el cansado gemir de un desdeñado.
Si de Silvio me cansa el rendimiento,
a Fabio canso, con estar rendida,
si de este busco el agradecimiento.
A mí me busca el otro agradecida,
por activa, y pasiva es mi tormento,
pues padezco en querer, y en ser querida.