- LVIII - A un discurso que hizo la señora Ana Egas de Figueroa, alabando al Señor Felipe III, Nuestro Señor de gloriosa memoria
La verdad lo escribió, dióle la pluma
unos dicen Apolo, otros la Fama;
Apolo fue el que Scytha, y Belga inflama
que a Felipe veneres como a Numa.
La fama fue; pues en tan breve suma
con tan heroicos títulos le aclama,
que no hay respiración de hierro, y llama
que en sus glorias el tiempo no consuma.
El Panteón más alto, el más sublime
título de inmortal es el que admiras,
milagro a vista y manos reducido.
¿Quién vio contra la edad constante muro?
Aquí donde veneras cuanto miras
está el papel en bronce convertido.