De Los cigarrales de Toledo

Penetra amor con invisible fuego,
pues sin ofender ojos alma pasa;
pero no es fuego amor, que el fuego abrasa
y amor me hiela a mí cuando a él me llego.
Ciego se pinta, mas tampoco es ciego
quien en la vista ha puesto corte y casa;
llámase dios sin límite ni tasa
pero mal será dios quien en fe es griego.
No es nada, en fin amor; y así no hace
a nadie bien ni mal, ni causa efectos,
ni con penas o gustos satisface.
Es un humor discreto en los discretos;
pero en los necios, necio, porque nace
a la medida, amor, de los sujetos.