1672–1673 Pedro Calderón de la Barca Las visiones de la muerte Mojiganga Personajes UN CARRETERO. UN AUTOR. EL ALMA. EL CUERPO. UNOS GALLEGOS. UN CAMINANTE. UN ÁNGEL. EL DEMONIO. LA MUERTE. GITANOS [Músicos] Dentro música, y castañetas e instrumentos, y sale el CARRETERO. Vaya de fiesta, vaya de gira, vaya de baile, vaya de chanza, vaya y venga la mojiganga. El Señor sea loado, que ya la mojiganga se ha acabado, y que partir podremos. señor Autor... Sale el AUTOR. Pues bien, ¿y qué tenemos? Que ha gran rato que el carro está esperando, y este pobre ganado reventando. Y voto a... Pero jurar no quiero, que es impropio jurar de un carretero.el Vamos de aquí volando; que ya ve que le están allí aguardando antes de medio día, y son más de las dos. La Compañía apenas ha acabado, pues está todavía en el tablado, y para legua y media... Si no hubiera hecho el concierto de manera usted que haciendo el Auto aquí por la mañana, le haría allí por la tarde, cosa es llana que prisa no le diera; mas ya tardan dos horas más de las que allá le aguardan, y están las mulas sin comer, rendidas, y por vida... Dejemos los porvidas. ¿Usted ignora que es el heredero de juros de por vida un carretero? A los comediantes. Vamos de aquí, señores, acabemos. Dentro. Denos lugar a que nos desnudemos los trajes con que el Auto se recita. Nadie de desnudarse necesita, porque si de empezar luego en llegando, han en andarse vistiendo y desnudando se pasará la tarde. Y no es bien que un Concejo nos aguarde tan noble y tan bizarro. ¡Al carro cada cual como está! Dentro. ¡Al carro! Oíd. ¿Qué mandáis? Que vaya bien sentada y en el mejor lugar acomodada la que hace el Alma, encomendaros quiero. Hacéis bien, porque el alma es lo primero. No vaya el que hace el Cuerpo junto a ella, que es su esposo, ni aún donde pueda vella. Ese es fácil remedio con que el que hace la Muerte se entre en medio. La que hace el Ángel, si verdad os hablo, es mujer: echadla con el Diablo. mi Así lo haré. Vase. Con esto me adelanto; que el que algo ve, no desespera tanto de lo demás que tarda. Dentro. Vase. Ya estamos aquí todos, ¿qué se aguarda? Dentro. Dales, Pedro, y camina. ¡Ah la parda, ah la rucia, ah la mohína! Dentro ruido de carretería y campanillas. Dentro. Para que la jornada se entretenga... Dentro. Vaya una tonadilla... Vaya y venga. Cantan. En el más festivo día en que reina la alegría, y todo el orbe a porfía procura meterse en danza vaya y venga la mojiganga. Camino. Sale un CAMINANTE y saca unas alforjas y bota. Muchísimo me enfada que haga calor en junio a medio día, y que sabiendo que es jornada mía me silbe la jornada ese enemigo de la gente honrada; pero vencer intento sus ardores. Vaya este trago contra sus estragos, que, en efecto, esta vida todo es tragos, y a un caminante nunca estorba el vino que es cosa que se bebe de . camino Bebe. Caliente está del sol, mas no hago cuenta, que el vino es lo mejor que el sol calienta. ¿Si por estallo me dañó el bebello? Pensémoslo y duramos sobre ello, haciendo cabecera de la bota; Échase. si bien el miedo un poco me alborota, que ha días que entre sueños me amancilla no sé qué pesadilla. Yo me santiguo y en dormir me empeño, que aunque de ver visiones en el sueño, he si sus fantasmas me han de dar enojos par no verlas cerraré los ojos. Duérmese. Todo lo que sigue es dentro. Cantando. En el más felice día en que reina la alegría, y todo el orbe a porfía procura meterse en danza, vaya y venga la mojiganga. Porque no entre en el pantano guía la reata, Pedro. No es posible detenella. Borracho estás, carretero. Vuelcos me da el corazón. Y al carro le dio lo mesmo: volcóse con mil demonios. ¡Que me ahogo! ¡Que me muero! Fantasmas ¿qué me queréis? Visiones, dejadme quieto. ¡Ay, desdichada de mí! Dentro. Acude, Perico, presto a ayudarme a socorrerla, que al Alma todos los huesos una arca está abrumando. la ¡No tuviera el alma cuerpo! Quebróse una pierna el Diablo. Pues será el diablo cojuelo. La Muerte está sin sentido. ¡Miren si la muerte ha muerto! Descalabrado está el Ángel. Estuviérase en el cielo... ¡Que me muero! ¡Que me ahogo! ¡Ay de mí! ¡Qué extraño sueño! No es decible cuán gustoso Levántase. estoy de hallarme despierto. Que me llevaba el Demonio soñé, y aún ahora lo veo... Sale el DEMONIO, santiguándose. ¡Jesús mil veces! ¡Milagro ha sido no haberme muerto! Por su santiguada (¡ay triste!) me la jura a mí viniendo, Hombre, que seas, quien quiera gracias a Dios que te encuentro. Aparte. Pues aquí te hallas, ven presto: llevaréte que me ayudes a para que mis compañeros tengan socorro en la grande pena que están padeciendo. No me tocan los socorros, que yo no soy caballero, toreador soy de tinaja, y no más. Aunque huyas, necio, sabré por fuerza llevarte. Agárrale. ¡Que me agarra Santos Cielos! ¡Favor, ángeles benditos, en tanta aflicción! Sale el ÁNGEL con una cruz grande. Reniego de Compañía con tantos azares. (Aún peor es esto: renegando , de mí viene ya que viene, por traerlo Aparte. Hombre, ¿tienes un pañuelo con que atarme esta cabeza? No solamente le tengo mas no le tendré en mi vida. ¿De qué huyendo vas? De miedo de un diablo que se persigna y un ángel que echa reniegos. Tente, hombre... No te vayas. ¿Si soy hombre de Auto Viejo, pues que me hallo contrastado del Ángel malo, y el bueno? ¡Valedme, ánimas benditas del purgatorio! Saca el CUERPO el ALMA en brazos. Ya vengo más aliviada. Señora Alma, que mire la ruego, que no lo dije por tanto. Con todo, ir a ver pretendo si hay por aquí en qué albergarse. Hombre, en tus manos te dejo el Alma, cuídame de ella mientras yo por ella vuelvo. No te vayas, que ya yo he restaurado el aliento. Señor Diablo, aquí está el Alma. Señor Ángel, aquí el Cuerpo. Repártanlo entre los dos y déjenme a mí ir huyendo. Sale la MUERTE con guadaña. ¿Dónde has de huir si has de ser tú en quien me vengue el primero? Ello sólo me faltaba. ¿Con quién se pudo hacer esto de no acordarse de mí, y dejarme hasta el postrero estar debajo del carro? Pues ¿por qué se enoja de eso? ¿Quién no dejó para postre hacer de la muerte acuerdo? Hoy morirás a mis manos, pero ¿qué es lo que allí veo? ¿qué bota es ésta? La almohada sobre que yo estoy durmiendo todavía, pues estoy viendo que la vida es sueño. Agradécele a mi sed el que en tu bota me vengo primero que en ti. Pues fue que nos la ha descubierto, él a la salud de la Muerte bebamos todos. Me huelgo que la muerte beba y viva, porque no me digan luego que mata el beber. Al ALMA. El susto repara, cobra el aliento y bebe siquiera un trago. Por obedecerte bebo. Como el alma es tan devota, se eleva mirando al Cielo. Acabe, pese a su alma; que más necesidad tengo yo. No bebe mal el Ángel. Venga, que de sed reviento. También yo un trago, tomaré si es que ha quedado... Acabemos. Mas ¡por Dios!, que ya está enjuta... ¡Mire el diablo del infierno! Aún hasta las botas tienta. Sale el CARRETERO. Vengan, que ya el carro puesto está. ¡Mal haya mi vida...! ¡Mal haya mi alma...! ¡Y mi cuerpo...! ¡Si en él otra vez entrare! Yo también digo lo mesmo. ¡Muy lindo melindre es éste! Volcarse un carro, ¿es portento? No, que no es portento estar borracho su carretero. Mientes como cuerpo humano. Tú como humano pellejo. Pelean. Ténganse con mil demonios. Baste estar yo de por medio. ¡Cielos, favor, que me matan! ... Señores Dentro. Fugid Galegos, que en pos de nos los gitanos ya chegan. Dentro. Idlos siguiendo porque encerremos nosotros lo que traen segado ellos. Gente , y pues los dos se oye despartirlos no podemos, demos voces unos y otros. ¡Segadores! ¡Pasajeros! ¡Venid! ¡Corred! Dentro. Allí hay gente de que poder guarecernos. Aunque se junten con otros no importa; llegar podemos. Que a más moros, más ganancia. ¡Acudid, acudid presto! Salen los GALLEGOS y los GITANOS. Mas ¡ay cuitados de nos, que hemos dado con ú Demo! ¡Mueran todos! Mas ¡ay! que es mi muerte la que yo encuentro. ¡Qué ! parasismo ¡Qué ! pasmo ¿De quién huís, majaderos, si ésta es una compañía que yo a representar llevo de que ese carro volcado es buen testigo? No es bueno que desde que se lo oí en ello? he estado por dar En albricias de no ser verdad el susto, troquemos . en regocijo el espanto a contento. Pase o pesar Sí, pero ¿cómo ha de ser? ¿No se está sabido eso pues todas las mojigangas tienen un fin, advitiendo que es disparatar adrede, tal vez gala del ingenio? Si , es asíva una cantiña de gitanos y galegos. Canta. ¡Ay por aquí, por aquí galegos! ¡Ay , por aquí, cantemos!por aquí ¡Ay por aquí, por aquí, ! Duminga ¡Ay por aquí, por aquí, Lurenzo! Vaya pues de bulla, pues que de ella es tiempo, que a las Mojigangas no da ser lo serio. ¡Ay por aquí, por aquí, galegos! ¡Ay por aquí, por aquí, ! cantemos Miedo a estas visiones tuve; pero luego que he mirado a esotras mucho más le tengo. Todo lo hagan bulla, voces e instrumentos, que en fines de fiesta hay siempre mal pleito. ¡Ay por aquí, por aquí, galegos! ¡Ay por aquí, por aquí, acabemos! Acábase con instrumentos de mojiganga.