- XXV - A una dama que, siendo vieja, tenía mas galanes, que cuando fue moza y se decía que tenía algo de bruja Por los hechizos de tus ojos cuando eras, Nise, muchacha, te querían; mas, ya vieja, no son los que solían; otros dicen que está ejercitando. Los que te estaban cuando niña amando, a los encantos que en tu rostro vian, volando, dicen todos, que venían, y ahora dicen que los traes volando. No eran muchos, oh Nise, los que antes a tu beldad pagaban fiel escote, mas ahora son más y más galantes. ¡Oh fuerza del diabólico almodrote! Ya, Nise, no me admiran tus amantes, si tienes el amor de bote en bote.