- XVII - Quéjase de la tiranía del amor, que sin quitarle la vida le da muerte Dido se entrega del infiel troyano al hierro aleve, a la enemiga espada; de Leandro la empresa malograda, grave le fue sepulcro al Oceano; De Céfalo la diestra amiga mano a Pocris dio la muerte acelerada, y de Juno Semeles engañada, muere al rayo de Jove soberano. Muere Narciso amante de sí mismo, Píramo de su Tisbe al fin violento, y piedra al duro lazo suspendida. Todos necesitaron en su abismo de heridas de dolor y de instrumento; yo sólo, Marcia, muero con la vida.