- II - Muestras de amor Si a la región adonde el Sol no llega me fueses colocado, dueño mío, donde se hiela el mar y cuaja el río y ni uno corre ni otro se navega; si te huyes, mi bien, a la Noruega en los rigores del invierno frío o adonde en el ardiente y seco estío golfo de rayos la Etiopía anega; si en el África estéril y arenosa de víboras ardientes habitada te viese entre sus áspides más fiera, tal es de amor la fuerza poderosa que si a éstas partes fueras trasladada, lleve el diablo mi vida si allá fuera.