- I - Da noticias de sus gracias Si de alguna taberna en los tapices visteis al Cid sin calza o pedorrera, si al moro Abindarráez de Antequera sin marlota, turbante ni terlices; si visteis a Catón con más narices colgado de un figón en la espetera, visteis, Cintia, la efigie verdadera de mi cara, colores y matices. Demás de esto soy tonto un tanto cuanto y tan puerco, que puedo ser poeta; y hay, con todo esto, quien por mí se muere. De insulso, a nadie quiero, sin ser santo; siendo yo tal, juzgad como discreta qué tal debe de ser la que me quiere.