- IV - Al padre Francisco de Castro La compuesta de flores maravilla, divina protectora americana, que a ser se pasa rosa mexicana apareciendo rosa de Castilla; la que, en vez del dragón (de quien humilla cerviz rebelde en Pathmos) huella ufana hasta aquí inteligencia soberana de su pura grandeza, pura silla; ya el cielo, que la copia misterioso, segunda vez sus señas celestiales en guarismo de flores claro suma; pues no menos le dan traslado hermoso las flores de tus versos sin iguales, la maravilla de tu culta pluma.