- LXV - Dices, que no te acuerdas, Clori, y mientes Dices, que no te acuerdas, Clori, y mientes en decir, que te olvidas de olvidarte; pues das ya en tu memoria alguna parte, en que, por olvidado, me presentes. Si son tus pensamientos diferentes de los de Albiro, dejarás tratarme; pues tú misma pretendes agraviarte, con querer persuadir, lo que no sientes. Niégasme ser capaz de ser querido, y tú misma concedes esta gloria, con que en tu contra tu argumento ha sido. Pues si para alcanzar tanta victoria, te acuerdas de olvidarte del olvido, ya no das negación a tu memoria.