- XXV - Nueva alabanza del hecho de Lucrecia Intenta de Tarquino el artificio a tu pecho, Lucrecia, dar batalla, ya amante llora, ya modesto calla, ya ofrece toda el alma en sacrificio. Y cuando piensa ya que más propicio tu pecho a tanto imperio se avasalla, el premio, como Sísifo, que halla es empezar de nuevo el ejercicio. Arde furioso, y la amorosa tema crece en la resistencia de tu honra, con tanta privación más obstinada. ¡Oh Providencia de Deidad suprema! ¡Tu honestidad motiva tu deshonra, y tu deshonra te eterniza honrada!