- X - Muestra sentir que la baldonen por los aplausos de su habilidad ¿Tan grande, ¡ay, hado!, mi delito ha sido que por castigo de él o por tormento no basta el que adelanta el pensamiento sino el que le previenes al oído? Tan severo en mi contra has procedido, que me persuado de tu duro intento, a que sólo me diste entendimiento porque fuese mi daño más crecido. Dísteme aplausos para más baldones, subir me hiciste, para penas tales; y aun pienso que me dieron tus traiciones penas a mi desdicha desiguales porque viéndote rica de tus dones nadie tuviese lástima a mis males.