- XVII - Engrandece el hecho de Lucrecia ¡Oh famosa Lucrecia, gentil dama, de cuyo ensangrentado noble pecho salió la sangre que extinguió, a despecho el rey injusto la lasciva llama! ¡Oh, con cuánta razón el mundo aclama tu virtud; pues por premio de tal hecho aún es para tus sienes cerco estrecho la amplísima corona de tu fama! Pero si el modo de tu fin violento puedes borrar del tiempo y sus anales, quita la punta del puñal sangriento con que pusiste fin a tantos males, que es mengua de tu honrado sentimiento decir que te ayudaste de puñales.