- XLII - Lamenta con todos la muerte de la Señora Marquesa de Mancera Mueran contigo, Laura, pues moriste, los afectos, que en vano te desean, los ojos, a quien privas, de que vean la hermosa luz, que a un tiempo concediste. Muera mi Lira infausta, en que influiste ecos, que lamentables te vocean, y, hasta estos rasgos mal formados, sean lágrimas negras de mi pluma triste. Muévase a compasión la misma muerte, que precisa no pudo perdonarte, y lamentó el amor su amarga suerte. Pues si antes, ambicioso de gozarte, deseó tener ojos para verte ya le sirvieran sólo de llorarte.