- XII - No quiere pasar por olvido lo descuidado Dices que yo te olvido, Celio, y mientes en decir que me acuerdo de olvidarte, pues no hay en mi memoria alguna parte en que, aún como olvidado, te presentes. Mis pensamientos son tan diferentes y en todo tan ajenos de tratarte, que ni saben si pueden olvidarte, ni si te olvidan saben si lo sientes. Si tú fueras capaz de ser querido, fueras capaz de olvido; y ya era gloria al menos la potencia de haber sido. Mas tan lejos estás de esa victoria, que aqueste no acordarme no es olvido sino una negación de la memoria.