- LVII - Alaba en el padre Baltasar de Mansilla de la Compañía de Jesús, gran predicador y confesor de la Señora Virreina, tanta sabiduría como modestia Docto Mansilla, no para aplaudirte ponderaciones buscaré del arte retórica, que fuera limitarte querer entre sus cláusulas ceñirte. Sólo en mi intento, cuando llego a oírte, alabarte con sólo no alabarte; pues quien mejor llegare a ponderarte será el que no intentare definirte. Aún en tu mismo juicio tú no cabes; ni de tu ingenio las riquezas raras pudiera, del discurso con los graves reflejos, conocer si lo intentaras: porque si tú supieras lo que sabes, mucho de lo que sabes ignoraras.