- LXXI - De El divino Narciso Cuadro IV - Narciso Mas ya el dolor me vence. Ya, ya llego, al término fatal por mi querida: que es poca la materia de una vida para la forma de tan grande fuego. Ya licencia a la muerte doy: ya entrego el alma, a que del cuerpo la divida, auque en ella y en él quedará asida mi deidad, que las vuelva a reunir luego. Sed tengo: que el amor me ha abrasado aun con todo el dolor que padeciendo estoy, mi corazón aún no saciado. ¡Padre! ¿Por qué en un trance tan tremendo me desamparas? Ya está consumado. ¡En tus manos mi espíritu encomiendo!