- LIV - En que celebra la poetisa el cumplimiento de años de un hermano suyo ¡Oh quién, amado Anfriso, te ciñera del Mundo las coronas poderosas! Que a coronar tus prendas generosas el círculo del Orbe corto fuera. ¡Quién, para eternizarte, hacer supiera mágicas confecciones prodigiosas, o tuviera las hierbas milagrosas que feliz gustó Glauco en la ribera! Mas aunque no halla medio mi cuidado para que goces de inmortal la palma, otro más propio mi cariño ha hallado que el curso de tu vida tenga en calma; pues juzgo que es el más proporcionado de alargar una vida, dar un alma.