- XXXVII - Al mismo asunto Huésped mortal, si lloras la posada antes de entrar en ella, mira, advierte, que has de pagar la vista con la muerte mejor a la salida que a la entrada. La vida para hacer esta jornada es el tesoro de tu archivo fuerte; gástase poco a poco y se convierte la paga en algo y la posada, en nada. Caro albergue te da quien te condena a vivir donde te será homicida la que imaginas de virtudes llena. Perdonarás en parte la venida, pero nunca será posada buena aquella que se paga con la vida.