- XXXVIII - A las tres edades del hombre Lachesis tuerce el hilo de mi vida, Cloto dio la materia diligente, y Átropos, cuando venga, fácilmente cortará la maraña retorcida. Tela que vino al mundo ya tejida y se deshizo en sí tan brevemente, fábrica errante fue y es evidente que, cuando vino, vino ya perdida. Torced parcas, torced este atrevido aliento firmemente pues excusa segunda vez el corte desunido. No el devanarme como veis rehúso porque polvo que quiso ser tejido aún no merece ser torcido al uso.