- XXI - A un imposible amor A la luz de un Planeta poderoso vivo, ignorando el rayo que recibo, y tantas veces con eclipses vivo cuantas se opone el tiempo riguroso. No vivo, no, que el Cielo luminoso, cuanto más claro está, se muestra esquivo: luce interior y dudo si percibo el fuego que se oculta artificioso. No espero claridad si amor no inclina al ingrato rigor de su sosiego la general de estas murallas mina. Con ella podré ver y quedar ciego, que no se alcanza esfera tan divina sin abrasarse en la región del fuego.