- XV - A la justicia Esta que a rayos de su acero fuerte justifica los golpes de su herida, dando la muerte nos reparte vida y vida nos anuncia entre la muerte. La púrpura que en luces se convierte, a espíritus vitales nos convida su materia de estado no vencida, juicio administra con que el hombre acierte. Mírala bien y, si juzgares, sea tu norte su lucero vigilante, Sol de justicia de la sacra idea. No te engañes teniéndola delante, que hay otra en los encantos de Medea que labrará con oro tu diamante.