- VI - Al engaño del mundo ¡Oh, qué galán, qué cuerdo, qué entendido qué docto, qué cortés y qué profundo es y será y ha sido el señor Mundo! No se ha de hallar ninguno más lucido. Con qué gracia se mueve y se ha movido: en gala y talle no admitió segundo, grandes aciertos en su ingenio fundo, es de todos los mundos escogido. ¿Si será por de dentro tan hermoso? Le quiero descubrir pero ¿qué veo? Un esqueleto es artificioso. Mundo afeitado, de tu amor no creo, que quien en interior es alevoso, cerca está de traidor, sobre ser feo.