- IV - El engaño de la vida humana Pasos errantes de mi loco engaño, ¿a dónde conducís mi entendimiento si en el amago del atrevimiento asiste el principio de mi daño? Volved la cara al cuerdo desengaño, asegurad la acción del movimiento, que retirarse sabio de un intento que ofende el alma, no es afecto extraño. Oprimir la razón no es providencia; atropellar las leyes de la vida tiene mucho de error, nada de ciencia. Si la queréis perder por ser perdida, alargadle la tienda a la conciencia, y la veréis en polvo convertida.