Soneto (De la comedia Querer por sólo querer) Amar quiero sin premio, y nunca puedo que amar es premio; padecer querría, y el dolor tanto agrada al alma mía que de este gusto escrupuloso quedo. Apetezco morir y en el denuedo hallo nueva razón de cobardía, que huyo del mal, y toma la osadía la parte del vivir, la voz del miedo. Si vivo, mi dolor desacredito; si muero y amo, el alma lo condena, que uno es comodidad y otro delito. ¡Oh novedad de más desdicha ajena que vida sobre a un mal, que es infinito, y no baste el morir para una pena!