- CVII - En la resurrección de Cristo Mientras que el orden natural se admira del súbito vigor que en esta aurora contra el tiempo voraz se corrobora, y atónita la muerte se retira; crecer en un sepulcro la luz mira, que el aire asalta y las tinieblas dora; y oye la antigua voz producidora, que otra segunda instauración inspira. ¡Oh eterno amor, si al nuevo impulso tuyo naturaleza en todo el gran distrito risueña y fuerte aviva el movimiento! ¿Por qué yo no lo busco o no lo admito? ¿Yo sólo, estéril al fecundo aliento, de la común resurrección me excluyo?