- CLI - Lo que merece nombre de esperanza nace de causa de esperar dudosa, si se espera sin ella, y fe animosa, si con seguridad es confianza. Si a complacer en lo imposible alcanza, puede llamarse adulación forzosa, y casi posesión toda otra cosa que quita el miedo a la desconfianza; declina Amor en quien esperar puede, que la enajenación y encogimiento aun discurrir al esperar prohíbe, Y en el gozoso asombro que pretende, contemplando posee el pensamiento todo el bien de que nace y de que vive.