- XXII - Fili, en tus ojos mi atención respeta (antes adora) aquellos altos fines, que, ya su vaga luz tiendas o inclines, muestran furor de indignación secreta. Así el tirano en pálido cometa, que horrendo vibra prodigiosas crines, donde rayan sus lúcidos confines, amenazas y estragos interpreta. Mas pues ya la piedad vence al destino, y el mismo horror en la severa lumbre descubre al justo ostentación propicia, anúncienos tu rostro mansedumbre; que nunca por benigna la justicia se contrapuso al disponer divino.