- LXXVI - Bástale al día su malicia, Fabio; quiebra esa esfera, en cuya industria sales a recibir los venideros males, dos veces ofendido de un agravio. De los vidrios soberbios en que un sabio copió los movimientos celestiales, Júpiter se rió; que sus fatales causas no las infunde el astrolabio. Pero dirás que en él te da noticia, para que, apercibido, las estorbes, porque flechas previstas menos hieren. Vive tú a la razón y a la justicia, y caigan rotos los celestes orbes; que no los temerás cuando cayeren.