- LIII - Incorregible Néstor, de los daños que trae consigo la vejez te dueles, porque ardes en afectos más noveles que Venus alentó en robustos años; y obligando la barba y frente a baños que ofuscan pelos y taladran pieles, negros (sin culpa de los poros fieles), peinas y enrizas hoy tus desengaños. Mas no sin gran prudencia los profanas, hasta que nuestra risa te convenza a que los restituyas o jubiles; porque vergüenza fuera o desvergüenza, que hablaran de lascivias juveniles labios cercados de inocentes canas.