- CLVII - A Madrid, cuando se trataba de mudar la Corte a Valladolid Volverse han muchos a labranzas toscas, que fueron sus primeros ejercicios; tratarán los magnates y patricios en rubias mieses y vacadas hoscas. Dejarán las culebras ya sus roscas en que enlazaban huéspedes novicios; andarán los casados en sus quicios, pues le dejan en paz su miel las moscas. Viviráse con gusto y más sin arte, y cesará el hablar por cartapacio, engomar el copete y frente lucia, y las mohatras en igual descarte. En faltando la Corte, Rey, Palacio, aunque limpia, Madrid será muy sucia.