- XI - Cuando me miras, Clori, de luz lleno horizonte a tus ojos me figuro; tu sol influye en el afecto oscuro si influye en el espíritu sereno; y cuando altos reflejos de entre el seno a la luz eficaz volver procuro, bien corresponde lo luciente y puro, pero exhalas sus nieblas lo terreno. No sol tu vista entonces, sino aurora, su vapor imperfecto desvanece; mas si tal vez se esfuerza a formar nube, a pesar de sí misma resplandece; porque en el punto que a tu esfera sube tu noble resplandor lo inflama y dora.