- LII - Sacro metal en Julia Celsa suena, émulo de proféticos alientos, que nos previene a insignes movimientos con propio impulso y sin industria ajena. Ofusca el sol su faz limpia y serena, arrojando esplendores macilentos, y sacudido el orbe de portentos, se aflige y brama en su fatal cadena. Y mientras que el horror de lo futuro los ánimos oprime o los admira, tú, Cremes, obstinado en tus amores, remites a los cetros la gran ira, y adulas a tu Pánfila con flores, deshonesto, decrépito y seguro.