- XLIII - Dejan las musas arcos y vihuelas, para oír el correo, que sobre el pelo crespado trae con alas un capelo, y en los talones alas por espuelas. «Manda Juno (les dice) que echéis telas; que está pobre de sábanas el cielo; demás que, fabricado de cerbelo, ociosas no están bien nueve mozuelas». Ciñen sus ruecas, y los husos tuercen con blandos dedos, y los elocuentes labios el aristoso lino mojan. De parcas quedan poco diferentes; pero, por Dios, que es bien que las recojan, y el día que no hilaren, que no almuercen.