- XXI - Su cabello en holanda generosa Fili enjugó, imitando al real decoro con que orna su tocado, persa o moro, bárbara infanta o preferida esposa. Notando mi atención la inculta hermosa, libró del lino el húmedo tesoro, y suelto en crespas ondas, cubrió el oro la cerviz tersa que extendió la rosa. Y el pecho en que de pura leche iguales forman sus dos relieves paraíso, donde benigna honestidad se anida, yo no sé si premiar o matar quiso; que ambos objetos dan veneno y vida, avaros de su gloria y liberales.