- CV - A Cristo orando en el huerto ¿Qué estratagema hacéis, guerrero mío? Mas antes, ¿qué inefable sacramento? ¡Qué os bañe en sangre sólo el pensamiento de que se llega el plazo al desafío! Derramad de vuestra alma otro rocío, que aduerma o arme al flaco sentimiento; mas vos queréis que vuestro sufrimiento no cobre esfuerzo por cobrar más brío; que no es temor el que os abrió las venas, y las destila por los poros rojos, que antes él los espíritus retira; sino, como se os viene ante los ojos mi culpa, andéis de generosa ira, y en esta lucha aumento vuestras penas.