- XV - De la unión, Silvio, con que amor prospera o endiosa nuestras almas, el conceto que la esperanza forma es tan perfeto, que la opresión del yugo le aligera. Y así, quien ama y dice que no espera, por ostentan más fe al amado objeto, a su interior verdad pierde el respeto, sin cuyo alivio ni alentar pudiera. Bien que sí, generosa en la tardanza (mientras que en gloria no se le convierte), a finezas más nobles les convida. Sufra y espere, mas con ley tan fuerte, que aunque le falte esfuerzo, no le pida jamás el sufrimiento a la esperanza.