- CXV - A doña Juana de Pernestain, duquesa de Villahermosa, habiendo perdido un pleito en Aragón Si en los sucesos prósperos declina, oh Hercinia, la virtud de los mortales, y generosa crece entre los males, produciéndole glorias la ruina, más debes a la tierra peregrina que a la de tus penates naturales; así como el mejor de los metales debe más a la llama que a la mina. Que la felicidad no perfecciona al alma, aunque le da noble materia, donde con vigilancia se ejercite. Y los monstruos que guarda Celtiberia dignos de Alcide son, el cual no admite de las manos del ocio la corona.