- XV - Ausente está de mí la mayor parte, y la más principal del alma mía, y ausente más virtud al cuerpo envía, que le da la que del jamás se parte. En dos objetos vivo de tal arte (¡terrible división!), que noche y día, allá los sentimientos de alegría, y acá los de tristeza, amor reparte. Amor, aunque tus lauros y tus palmas en la parte inmortal más nobles sean, también tendrán en la inmortal nobleza. Haz unión de los cuerpos y las almas, y no siempre por fe los hombres vean el poder de tu diestra y mi firmeza.