Soneto con estrambote Haz un soneto que levante el vuelo sobre el Cáucaso, monte inaccesible, de estilo generoso y apacible, lleno de variedad de Cipro y Delo. Con perlas, ámbar, oro, grana y yelo (nieve quise decir, no fue posible): no sea lo esencial inteligible, pues que no ha de faltarle un Velutelo. Luego que este soneto se concluya cuenta el caudal; si ves que ha mejorado, bueno será, pues hizo algún efecto. Mas si, por mi desgracia y por la tuya, no hallas un bayoco mejorado, ¿para qué será bueno este soneto? Aunque yo te prometo que sé para qué es bueno el cuitadillo; pero tengo vergüenza de decillo. Si quieres conferillo sin la pasión de padre, allá en tu seno, tú sabrás, como yo, para qué es bueno