- XXXII - Pues te resuelves a tomar estado Fabio portan legítimas razones, este examen de todas tus acciones te deba más solícito cuidado. Y ni de la hermosura lisonjeado, ni de otras naturales perfecciones, a la Virtud un átomo perdones, sino te quieres dar por desdichado. Son los demás caducos accidentes, ella esencial y propio bien del hombre, juzga si te merece tal desvelo. Dirás que es afectar inconvenientes y fuerza contentarnos con el nombre si no subimos a buscarla al Cielo.