- XLIX - Del tronco de Moncada Catalina rama en virtudes siempre floreciente, la cumbre coronó del eminente monte a que Mongibella suya inclina. Y muchos que este más riesgos fulmina de sulfuro vapor, y llama ardiente, ilustraban de aquella excelsa frente lucientes rayos de beldad Divina. Mas la inconstancia de la humana suerte no permitiendo a siglo tan oscuro de tan claras Virtudes luces bellas. Con feliz sí, pero temprana muerte, al Cielo trasladó su esplendor puro, que de Corona le ciñó de Estrellas.