- XXI - Esta máquina excelsa, esta eminente pira, que al Sol a luces desafía y el Orbe contener en sí debía para ser pompa a tal Héroe decente. Ara es donde uno y otro afecto ardiente religiosa piedad al Cielo envía, y el constante dolor renueva y fía del común desconsuelo eternamente. Con cien voces aclama, con cien ojos, llora la Fama, en bélicos progresos, trágicos fines, lúgubre victoria. Al que Triunfantes mereciendo excesos o el mismo Triunfo vino a ser despojos y en poca tierra eclipsa tanta gloria.