- LIV - ¡O cuán inútil yace! ¡Cuán postrada esta parte mortal, si ya no muerta, a todo amago de dolor despierta, a todo esfuerzo de Virtud negada! La inmaterial en ella complicada de su conocimiento más incierta, y distinguirle con verdad no acierta de la prisión ha que se ve obligada. Socorredla Señor, para que pueda abalanzarse a vos antes que rompa lazo de meritorias asperezas. Pues cuando libertad se le conceda a de volver la formidable trompa a conformar las dos naturalezas.