- V - Amor si en mi cobarde rendimiento a la prisión del alma reducido tus ardientes afectos han podido infundir tan audaz atrevimiento. Porque no emprendes a más gloria atento contrastar a pesar de tanto olvido de Lisis el rigor jamás vencido de piedad ni de humano sentimiento. Pues fueron tus violencias poderosas al exceso mayor cuando severa en su misma deidad se defendía. Desestima las dudas temerosas del rigor en que esquiva persevera que no es recato ya sino porfía.