- XXII - Venere o huésped tu piadoso celo si conmovido no acompaña en esta máquina funeral, pompa funesta, el común excesivo desconsuelo. Del magno vencedor el frágil velo cuya victoria tanto a España cuesta, y hace aquí, su memoria al tiempo opuesta alma es del mundo, el alma luz del Cielo. El mármol incapaz de los Trofeos que a sus Triunfos la Fama dirigía, sólo el nombre admitió que esculpió el llanto. Cupo en el y en el Orbe aun no cabía terminen su ambición nuestros deseos a tanta ruina, a desengaño tanto.