- XXXV - En nuestra edad el más ferviente afecto Fabio que la flaqueza humana atiza, como no se alimenta de ceniza accidente perece sin sujeto. Y reprimido no será de efecto, más si la negligencia le autoriza, y sus atrevimientos solemniza, a la razón le perderá el respeto. Es de la juventud muy floreciente objeto deleitable la hermosura, que grandes bienes le dispone o males. Más la vejez inútil y cadente sólo ha de contemplar la sepultura, y los premios y penas inmortales.