- XLVI - En las Sirtes del Albis encallada yace la frágil barca que procuro por dilatados Golfos al seguro reducir puerto de la Patria amada. De los remos y velas despojada, en proceloso Mar, con Cielo oscuro, no diera su experiencia a Palinuro fortuna más feliz que la pasada. Si de la arena redimirla puedo, a las ondas y viento abandonarla sin consejo del arte determino. No es de los riegos prevención el miedo, y que habré yo de hacer para salvarla contrastando la fuerza del destino.