- XXX - Arde el Báltico mar cuyos Cristales luminosos reflejos dan al suelo, desde que aposentaron en su hielo de Cristina las luces celestiales. Pervertidos los términos fatales, del uno al otro opuesto Paralelo incluyó breve Golfo tanto Cielo, en asombro común de los mortales. Y lustradas de puros esplendores brotan de Tetis las cavernas ondas de perlas rica numerosa suma. Y ceñido de cándidos fulgores vuelve a nacer el Sol entre las ondas y Minerva cual Venus de la espuma.