- XVII - El invencible Alfonso a quien tenía eterno triunfo el Cielo destinado, cedió al violento disponer del hado donde el Tesín al Po su llanto fía. Yace el, siempre magnánimo García del Reno en las riberas hospedado, en su más verde edad arrebatado de ajena fraude y propia valentía. Teatro el mar de trágica victoria al gran don Diego fue, que España debe ruina mortal de bárbaros infieles. Donde cabrá de su valor la gloria, si el Orbe viene a ser sepulcro breve a tantos victoriosos Pimenteles.